Baeckeofe, teurgoule, soissoulet, pounti, pan tinta, pissaladière, castagnicia, zandouille, rougaille, tapenade, manjar blanco… y tantas otras apetitosas denominaciones para las especialidades regionales que aromatizan el terruño. En las granjas de nuestros productores es posible descubrir todos los ingredientes necesarios para crear las deliciosas recetas de nuestras regiones: carnes y aves, salchichas y foie gras, pescado y mariscos, quesos, frutas y verduras… Todo ello bien regado con cerveza, sidra, licor de pera, hidromiel y, por supuesto, con vinos de todas las procedencias, sin olvidar los zumos de frutas para los más jóvenes y para quienes deben conducir. Si Francia es el primer destino turístico mundial, se debe en parte a su riqueza gastronómica.